Posteado por: Fabricante de mentiras | 13 enero 2012

plop

LA CAPACIDAD CREADORA

Una nueva computadora ha sido lanzada al mercado. Lo último: un botón para suicidarse frente a la pantalla.
Posteado por: Fabricante de mentiras | 3 octubre 2011

En 20 años

hoy te vi

como serás en 20 años

tenías tu pelo más blanco

y tus ojos verdes

guardaban una severa mirada

sobre las mentiras del periódico

.

quise advertirte

entonces me vi

como seré en 20 años

un fantasma en la estación

que cambia bromas por monedas.

Posteado por: Fabricante de mentiras | 23 agosto 2011

Escribir es acercarse un paso más hacia la

N

A

D

A

misma

Posteado por: Fabricante de mentiras | 18 agosto 2011

No olvide: Laboratorio de Escritura de las Américas

NO LEA 2011

Sí, señoras y señores, lo que Ud. tanto ansiaba para desarrollar ese potencial creativo que encuentra cada vez que se sienta a escribir la lista del supermercado, la nota en la heladera, el mensaje de texto, ahora llega en la Facultad de Medicina, en el CECAPS de la SEUBE (planta baja) (cuántas siglas), el NO LEA 2011. Desarrollado satisfoctariamente desde 2009 en Capital Federal, provincia de Buenos Aires, Ciudad de Córdoba, Asunción, Bogotá, Valparaíso y Santiago de Chile. Lea lea lea, NO LEA, escriba, escriba, escriba. Coordinado por este servidor y la señorita Maria Turner. Los esperamos el próximo mates 26 de agosto. Sean Bienvenidos.

Posteado por: Fabricante de mentiras | 21 julio 2011

Sentada en un verde limón

Ay, Palomita. ¿Querés decirme qué hacías vos ahí? Pero sí, si eras vos, cómo no reconocerte. Tu sonrisa, tus ojos, tus rulos. Sí, eras vos. Pero, decíme, ¿cómo fue? ¿Te viniste volando, Palomita Paloma? ¿Hasta acá? Pero tenés que saber que este boliche es sacrosanto para mí. Palomita, si bailamos, aunque es una forma de decir, “¡bailá, vení, volá!”, te dje, Palomita. ¿Viste? Acá no hay discursitos marxistas que valgan. No me vas a salir con esa charla si estamos bailando el tema más alegre, más tonto y más alegre que conozco:

¿No la pasamos bien, acaso? Yo sí, Palomita.
Y uno hace lo que puede, porque le dicen cuarteto pero es cuarteto acelerado, sin embargo lo terminamos invictos, el baile:
En serio, Palomita, en cada giro de baile yo procuraba guardarte cada detalle, porque, ¿qué hacías acá? Sí, un sur hostil, pero bueno, es lo que hay, Palomita, volando volando viniste, volando te irás.
¿Y qué hora era, ya? ¿Las siete? Las luces prendidas, el lugar vaciándose de personas, pero entonces llegan las mejores canciones, esas canciones de despedida, como diciendo: “las despedidas son esos dolores dulces”, pero de otro modo, ¿cierto? Entonces sí, Palomita, ahí sí que nos pasamos, de eso me acuerdo. Ni una palabra tuya, pero bailamos que daba gusto. Y esa canción que cala en los huesos y te obliga a sonreír, ¿te acordás, Palomita? Ahh, yo sí:
¿Y cómo fue que bajamos por Rivadavia hasta la costanera? ¿Me llevaste volando o te llevé yo, bajo mi poncho? Y contra tus reproches, yo igual te cantaba:
Qué lindo fue, Palomita, ¿volverá a ser? En fin, si siempre es igual, Palomita y sus métodos maristas, como Mara, fulana o mengana.
Posteado por: Fabricante de mentiras | 18 julio 2011

Taller de Poesía para adultos mayores

La poesía es

tener 50 años o más,

canas y arrugas en el cuerpo

y lentes para leer.

La poesía es

que te inviten a tertulias

homenajes a Góngora

Pound, Neruda o Juarroz.

La poesía es

andar con mi libreta

solo

en este geriátrico

que se cae de mirarlo.

La poesía

soy yo ahora.

Entonces,

¿qué de mis primeros versos

cuando joven?

Eso no era poesía.

Eran juegos

palabras

nada más.

Digo y recontra digo

poesía

es este cuerpo viejo que les habla.

—¿Está bien, profe?

—Bien, Roberto. Interesante la mirada etaria. Pensaba en Rimbaud, que escribió su obra a los 15 años.

—Bueno, ¡pero fíjese de quién me habla! Yo hablo de mí en lo que escribí.

—¡Ay, Roberto! Ud. es todo un poeta.

—Gracias, Estelita, y Ud. es mi musa.

—Ya que estamos, Estela, ¿nos quiere leer lo que escribió?
—Sí.

Cuando niña

mi mamá me decía

no te acerques a extraños.

—Perdón, ¿tiene título?

—Ah, sí: “Como dos extraños”.

—Gracias, siga, por favor.

Posteado por: Fabricante de mentiras | 3 julio 2011

De puro aburrido

Dejo grabado un capítulo de Rayuela (1963) de Julio Cortázar.
Espero lo disfruten, pueden leerlo aquí: http://www.literaberinto.com/cortazar/rayuela3.htm
y escucharlo haciendo click en el signito play como el del pro.

Sean felices y coman perdices.

Posteado por: Fabricante de mentiras | 1 junio 2011

Allá

Va el chuequito cruzando la calle

abarrotada de transeúntes y automóviles.

Le cuesta llegar hasta la otra acera,

sus pasos torcidos

la petaca en bolsa de nylon

que usa como combustible.

Luego de diez minutos

bocinazos y puteadas

logra cruzar la calle.

EL combustible se acabó

el chuequito festeja su pequeño triunfo personal.

Todo sudado, se quita el saco

marrón gastado, y pasa un pañuelo en la frente gastada.

Apenas levanta la vista para constatar

el chuequito se equivocó de dirección

la cita era la cuadra pasada.

Se apoya sobre sus rodillas

con determinación

—y dificultad—

entra al super de los chinos.

Necesita combustible para volver.

Posteado por: Fabricante de mentiras | 9 mayo 2011

Sanguchito de versos con pan de vídeos

Estaban jugando ajedrez
cuando entramos.
Él de negras
su hija de blancas
—ella ya no tenía las torres—
El capitán Carter
siempre tan divertido
irrumpe la habitación imitando a Nicholson
“Here is Johnny!”
Oh! Cómo reímos, sabes?
El maldito cobarde
se refugió detrás de ellas.
“Ven aquí, no te vamos a hacer nada”
Ha ha, estaba desarmado.
Oh, muchacho
vaya si le dimos su merecido.
Que dónde está el cuerpo?
Luego de lo que le hicimos
nadie querría verlo
(eso te lo aseguro)
Quién sabe?
Nos dijeron que lo tiramos al mar
respetando no sé qué mierda de tradición.
Pero no me preguntes a mí
sólo cumplía con mi deber.

Posteado por: Fabricante de mentiras | 27 abril 2011

A veces, Rogelio

Házte un hábito para todo

pues la práctica hace al maestro.

Me levanto,

me lavo los dientes

y me siento a escribir.

Tiro la cadena.

Me voy a trabajar de 10 a 18.

Es una rutina insoportable.

De 18 a 19 transito.

Te quiero

de cero a cero treinta.

Los domingos voy a visitar a mamá

y juego pelota con los chicos.

Cuando puedo

si es que puedo

respeto el hábito de escribir-te.

La rutina me tiene mal.

-

Un día no sonó el despertador

en la habitación de Rogelio.

Ese día se quedó dormido

y perdió el trabajo

A veces, se le ocurre alguna idea

y se sienta a escribir.

Después, como siempre

tira la cadena.

Entradas antiguas »

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.