Las tardecitas de Comodoro tienen ese qué se yo, ¿viste? Salís de tu casa por Rivadavia, lo de siempre en la calle y en vos, cuando de repente, de atrás de una brisa, me aparezco yo: mezcla rara de paisano patagónico con primer porteño de recoleta, las chascas voladas por el viento bailando en mi cabeza, la risa burlona invadiendo mis labios, y un chaleco de cornalitos recién pescados. Te reís, pero sólo vos me ves, porque las gaviotas me comen el chalequito, los petroleros amenazan con quemar la planta, y los molinos del viento que me llevó amenazan con escapar volando. Vení, que así medio cantando y medio payando, te pesco un cornalito, me acomodo las chascas y te digo…
Posteado por: Fabricante de mentiras | 16 agosto 2010
Balada para un sureño
Advertisement
Escrito en Cuentos, etc..., relatos, Uncategorized | Etiquetas: balada para un loco, comodoro rivadavia, fabricante de mentiras, fabricantedementiras, Juani Domínguez, los piojos, ruleta, sureño
Mi amiguito ama su Comodoro Rivadavia, Sé felizzz!!!
me gustó la canción…
Por: adm el 20 agosto 2010
a las 14:03
Jajajajaja! Estoy saltando entre tus letras en esta hora en que el domingo empieza a deshilacharse y a chorrear sus humores imposibles, de veras, disfrutando mucho de ellas. Me gustan realmente tus cosas, te posteo en éste mi comentario como podría haber sido en cualquier otro de tus escritos, pero creo que termino anclando aquí, porque tengo cierta debilidad periodístico fotográfica por “ver” lo que leo y aunque no conozco Comodoro, hoy me has mostrado unas fotos que, vaya… me han hecho viajar, cantar y sonreír, lo cual está muy bien para un domingo. Saludos!
Por: La prima de Robertito, jeje el 10 octubre 2010
a las 15:45