Posteado por: Fabricante de mentiras | 1 julio, 2010

2do Poema

Tiempo

Hay una hora en que el día comienza a adoquinarse

Mientras el queso de la pizza uguis escapa de mi boca

junto con tu nombre, y mi pene se alegra al recordarte.

Hay una hora en que las cucarachas danzan con las oréganos,

y los noticieros reviven pétalos muertos de una margarita

que un enamorado deshojó.

En esa hora, niños verdes juegan a las escondidas con sus almas,

y la piedra deja de ser piedra para ser libre.

Los pájaros piensan que la música es mejor que la palabra,

(a excepción del mirlo, o pájaro negro)

Entonces suenan las campanas,

escritas hace tiempo,

en una ciudad sorda.

Hay una hora en que el inconsciente, el yo, el ello y el superyó juegan al truco.

Remate de todo lo perdido en el fondo del océano negro,

donde lavan sus lágrimas el verdugo y el condenado.

Hay una hora en que la (ir)realidad

y:

–Má, ¿qué hora es?

–Es tarde, m’ijito. Váyase a la cama.

Anuncios

Insulte tranquilo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: